Entrevistas | Publicado el 29 de abril de 2022 a las 15:06 hs.

Entrevistamos a Raúl Cristián Aguirre quién hoy estrena su espectáculo de Poesía y más Poesía

Dirigido por el legendario Rudy Chernickof, Aguirre se presenta por 3 únicas funciones en la Sala Korinthio a las 20.00 hs para repasar, invocar y asediar los poemas que las musas les dictaron a los enormes escritores de ayer, hoy y siempre.

 

Por Teresa Gatto

La gacetilla de este espectáculo no se priva de nada, y nos interpela:   "¿Puede un espectáculo reconciliarnos con la poesía, redescubrirla, volver a emocionarnos con ella?

Estrenado en Barcelona y representado en varios países, este originalísimo unipersonal escrito e interpretado por Raúl Cristián Aguirre, con dirección del legendario Rudy Chernicof, es una mezcla de stand-up comedy y una clase magistral de poesía. Sí, poesía, ese artefacto aparentemente inútil que aún es capaz de alegrarnos, elevarnos, conmovernos e incluso, en momentos difíciles... salvarnos la vida.
 
Desde el erotismo de Cortázar al humor de la antipoesía de Nicanor Parra, pasando por la profundidad sintética de Porchia, Raúl relata su insólita historia personal reflejada en esos poemas, los suyos y los de sus padres. Un recorrido pasional y emocionante por las etapas de la vida, de profundo lirismo y enormemente divertido, apto para todo público"
 
Sin esperar mucho más, Puesta en Escena dialoga con el protagonista de este espectáculo,Raúl Cristián Aguirre*
 
Puesta en Escena- ¿Leo en tu CV que sos analista de sistemas y que en Barcelona estudiaste cine, interpretación y más. Asumo que la biblioteca familiar y la dedicación de tus padres insidió mucho en los que hoy es tu andar por la vida. Dicen que quién ahonda en la poesía ya no la puede abandonar. ¿Qué me cuentas de esto?
 
Raúl Cristián Aguirre- ¿El que ahonda en la poesía ya no la puede abandonar? Es posible. Yo creo que es como dice el dicho aquel de “quien abrió los ojos una vez ya no los puede volver a cerrar”.  La poesía es belleza y el que se siente tocado, interpelado o conmovido por la belleza sólo va a buscar repetir ese sentimiento. Con respecto a mis padres, bueno, en el show cuento la historia, pero en realidad sólo conocí físicamente a mi madre, lo cual no quiere decir que no conocí a mi padre profundamente, sólo que en vez de tenerlo en casa tuve que conocerlo a través de su poesía. Ahora bien, yo puedo decir que conozco a mi padre profundamente, tal vez mucho más que gente que lo trató directamente, tan poderosa es la poesía. Sus poemas me sirvieron de iluminación, de compañía y de consejo, como una especie de brújula ética toda mi vida.

PE- ¿Sabemos que un mundo regido por el pragmatismo no es fácil interpelar los sentimientos tan profundos que un buen poema evoca e invoca. ¿Cómo creés que el público te ha dado este lugar, qué herramientas has utilizado, sabiendo que estudiaste interpretación para convertir tu trabajo en un llamado a asediar a Baudelaire, Bukozki, Pizarnik, Le Luthiers, Idea Vilariño, me refiero a si el espectáculo tiene un hilo conductor (sin adelantar nada) pues lo veré el día 6 de mayo, decía lo pensaste como una cadena de sentido?

RCA- El mundo se rige por el pragmatismo y la lógica, pero llega la poesía y te plantea la contradicción, la imagen imposible (“amarrada a la lluvia”) y te desbarata. Y te hace ver lo que no es evidente, lo que brilla debajo del carbón. El problema es que a veces el lector tiende a tomar el poema como un acertijo, y no lo es. Billy Collins decía que lo que se suele hacer es atar al poema en una silla y pegarle con una manguera hasta que confiese. Bueno, no es la manera. El poema puede comunicar antes de ser entendido desde la lógica, su intención es más antigua que el lenguaje mismo. Entonces tampoco hace falta un armado muy racional para comunicar poesía, aunque sí, hay un armado subyacente, que es una agrupación temática: el amor, el desamor, el sexo, la muerte. La idea es simplemente compartir belleza con el público, que el que escucha sienta que una palabra le puede cambiar la vida. El espectáculo en términos teatrales es sumamente austero: no tiene música, no tiene efectos especiales, no tiene video, nada memorable en lo escénico, ni siquiera intenta ser memorable en lo interpretativo, porque quería que el protagonismo absoluto estuviera puesto en la palabra. Lo que sí puedo adelantar es que hay humor, mucho humor.

PE- Y en torno a la cadena semántica que se constituye con poetas del fuste de Pessoa o Girondo (mi adorados), Galeano, sospecho que tu director, Rudy Chernicof, ha incidido no sólo en el orden ¿O el orden para provocar sentido es tuyo y Rudy ha puesto su mano para dirigirte en lo actoral/interpretativo?

RCA- Rudy con su experiencia inigualable como monologuista, con miles y miles de representaciones de sus unipersonales en decenas de países e incluso en diversas lenguas fue un aporte esencial al armado del show, especialmente por lo que comentaba antes de que es un espectáculo sumamente austero. Rudy aportó sabiduría y precisión, especialmente en ciertas partes del show. Además me motivó mucho para que mi historia personal fuera parte del show, cosa que a mí no me parecía tan interesante, tal vez porque la conozco bien y no me parece sorprendente. Pero Rudy me hizo ver que es una historia extraordinaria – la del amor de mi madre por los poemas de mi padre y todo lo que eso desencadenó, la relación con mis hermanos, etc. – que suma. Trabajar con Rudy es un lujo porque además de ser una gran persona es un director de interpretación increíble y le estoy muy agradecido.

PE- Creo que si el mundo leyera o escuchara más poesía sería más atemperado y menos oscuro. Adhiero a la hipótesis de Derrida de que la poesía se ha hecho para ser leída en voz alta, como si el poema reclamara esa voz, ya no del poeta sino del  grito, aullido o susurro que lo coloca en un lugar “otro” para ser escuchado por quién emite y por cualquier otro auditor que con la sensibilidad a flor de piel esté dispuesto a quedarse en esas palabras a descansar. ¿El poema reclama, te reclama, te llama, como un perentorio dueño de sentidos múltiples?

RCA- Bueno, lamento desilusionarte pero a mí me gusta mucho leer poesía en silencio, para mí. Y creo que hay poemas que merecen la intimidad de la voz interior. En otros casos podríamos estar de acuerdo, hay poemas que reclaman que uno se suba a un banquito y empiece a recitar a los gritos. Pero no sé si me gustan tanto esos poemas. No obstante, lo que sí quiero es compartir los poemas que me gustan, las perlas que fui juntando con los años, y eso amerita una lectura en voz alta. O susurrante, como quería Derrida. Aunque no sé si lectura es la palabra: lo que busco es conectar con el propósito del autor, convertirme en el autor y transmitir su intención. Lo cual es muy difícil, porque una lectura en el fondo es una reescritura. Pero cuando se logra es maravilloso. Yo lo que quiero es que el público sienta que esos versos lo tocan, fueron escritos para ellos. Porque es así: toda la poesía fue escrita para nosotros, y nunca terminará, como decía Edgar Bayley, es infinita esta riqueza abandonada. Es hora de dejar de abandonarla, y disfrutarla. Bienvenidos al placer de la poesía. 

PE- Gracias Raúl. Recordemos que agregaron una función y te presentas en Korinthio Teatro hoy viernes 29 de Abril, el 6 y 13 de mayo a las 20.00 hs. Yo asistiré el día 6, sin falta. El espacio es justamente el indicado para lograr ese clima íntimo y cálido que el poema reclama.

 

ÚNICAS 3 FUNCIONES!
 
Viernes 29 de abril,  6 y 13 de mayo a las 20hs.
 
KORINTHIO TEATRO - Charcas 2737 1ºA
Entradas en venta por Alternativa
 
 

*Formado en Análisis de Sistemas, es escritor, poeta, actor, emprendedor y conferenciante. Vivió en Santa Rosa (La Pampa) y Buenos Aires en su juventud y

reside en Barcelona desde 1988, donde estudió morfopsicología, interpretación y dirección de cine. Su padre, Raúl Gustavo Aguirre, es un referente de la poesía argentina de las décadas del 50 y 60, ya que dirigió la célebre revista Poesía Buenos Aires, recientemente publicada en edición facsimilar por la Biblioteca Nacional, con prólogo de Rodolfo Alonso. Hebe Monges, su madre, fue profesora de Literatura en la Universidad Nacional de La Pampa, y produjo una obra que incursionó en la novela, el cuento y la poesía. Fue premiada y elogiada por autores tan reconocidos como Julio Cortázar o Ernesto Sábato, además de escribir decenas de prólogos y publicar numerosas antologías para editoriales como Centro Editor de América Latina, Colihue, Kapelusz, etc.
 
Raúl ha publicado sus poesías en Ayesha, Reloj de Agua, Pan Caliente (Buenos Aires), Caldenia, el suplemento literario del diario La Arena (Santa Rosa, La Pampa), y en las antologías Veinte jóvenes cuentistas argentinos (Buenos Aires, Editorial Colihue) y Racó Poètic (Barcelona, Editorial Escribe), entre otras. Es autor de una vasta obra poética en su mayoría aún inédita. Publicó los libros "Mamá y otros poemas" (Barcelona, 2015) y "A Sívori se lo comieron los escorpiones" (Ediciones En Danza, Buenos Aires, 2019).
 
Recibió Mención de Honor en el Primer Concurso Laboral Iberoamericano Javiera Carrera (Chile), Mención de Honor en el Concurso Literario auspiciado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Argentina), el segundo premio del IV Concurso de Poesía Rafael Alberti, organizado por la Casa de Andalucía, Barcelona (España) y fue seleccionado para Setiembre Literario, antología oral auspiciada por la Sociedad Argentina de Escritores. Dirigió la revista subterránea Caro Kann

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