Críticas | Publicado el 05 de abril de 2022 a las 13:27 hs.

Bang Bang y Somos Historia

La puesta escrita por Gervasoni y Van Broock y dirigida y actuada por Luciano Casaux, es desopilante del principio al fin. El dispositivo "comedia" se halla tan aceitado que desde el sacudón inicial, hay un in crescendo humorístico que se perpetua hasta el final. El público agradecido.

Por Teresa Gatto

 

“Yo le decía que nunca robara nada
que le hiciera falta a alguien para comer,
 y él me hacía caso”
G. G. Márquez, Los Funerales de la mamá grande.

 

 

El público se dispone en la sala, un actor vestido como un griego o un romano, comenzará a declamar un monólogo clásico. Y  mientras le prestamos atención al monologuista, irrumpirán  3 ladrones. Van a robar ese teatro. Tomarán de rehenes a todes los que se encuentren en la sala. Las salidas están bloqueadas. Ellos han utilizado el pasillo y todas las salidas. El humo nos sorprende con los delincuentes en escena.

El ostentoso monólogo del actor, cede ante el terror. ¿Lo demás?

Vea, lo demás es una sucesión de peripecias siempre en torno al robo. Los 3 hermanos Joe (Pablo Razuk) , Sony  (Luciano Casaux) Billie  (Joseph Rodríguez) responden a las órdenes del jefe del grupo que puede dar  una bajada de línea y volverse atrás, puede caer en tremendas contradicciones o sencillamente sostener el arma, y moverla tanto que el cuerpo a tierra se impone.

Los 3 actores/maleantes, obtienen en el ser de su personaje una brillante caracterización, su torpeza, su sumisión a Sony (¿le puedo pegar? Pregunta un Razuk cuando algo lo incomoda y no lo hace), las noticias de una toma de rehenes en TV, el pánico del actor clásico y el asombro del público es notable. Cuando la cuarta pared se rompe por primera vez, no sabe si interactuar o no. Pero se impone hacerlo, los actores invitan a jugar y el teatro debe ser lúdico. Por eso le gano la subasta a otro espectador. Por eso me colocan alcohol como un guiño, porque Joe tiene el TOC de la limpieza y la prestancia. Los tres vestidos de traje negro parecen personajes de una ficción negra, dura y sangrienta como Pulp Fiction  y resultan otra cosa. Pero yo no narro argumentos.

En esta puesta había sido parte Luciano  Casaux hace años y hoy según él mismo director está aggiornada. Pasó el tiempo y los paradigmas cambiaron y algunos tópicos, hoy, son incorrectos. Pero algo se sostiene. Y esto es la teatralidad. Porque de Teatro hablamos. La construcción de las peripecias, es decir, “el incidente”, que no tiene nada que ver con el texto de encuentro que desata la acción cuando se contraponen intereses de protagonista y antagonista, cambia (por suerte) y aquí se trata de otro modo de construir acción.  Se trata del  vuelco del destino escénico. El héroe da un traspié, toma un atajo inesperado que lo lleva a la gloria o al desatino. En este sentido el mecanismo está tan aceitado que no hay tregua, se sale de un gag y se entra en otro sin solución de continuidad. Es por ello que dejando todo en escena, el público se vuelve un participante imprescindible.

¿Pero acaso existe el receptor pasivo? No lo creo. A lo sumo está mudo en su butaca reflexionando sobre lo que recepta, pero más tarde o más temprano se sentirá parte sobre aquello que presenció y éste es el efecto del hecho teatral. Que formemos parte. Si, además, podemos reír a carcajadas, elegir a un héroe o antihéroe de la escena, estamos en el paraíso. Y los actores están espléndidos porque además están jugando con nosotres.

La música de Omar Chino Pérez y Pablo Podestá, la iluminación vital que desata el apagón en el momento preciso y el resto del elenco conformado por Alberto Mañaricua, Rafa de Simone y Daniel Hoc, hacen todo lo demás.

Son tiempos extraños, a veces los ganadores nos sentimos perdidosos, a veces los perdedores se agrandan y no olvidemos la Pandemia que nos alejó del teatro presencial durante dos años, ir al teatro es imperativo hoy. Y si, además usted se va a desternillar de risa, no existe mejor plan.

Bang Bang y somos historia se las trae y usted no puede no estar con los brazos abiertos para recibir toda esa catarata de dislates felices que le van a entregar.

Ir al teatro es una excelente alternativa a todos los pesares.

 

 

Ficha Artístico/Técnica

Autoría: Martín Gervasoni, Willie Van Broock

Actúan: Luciano Cazaux, Rafa De Simone, Daniel Hoc, Alberto Mañaricua, Pablo Razuk, Josep Rodríguez

Música original: Omar “chino“Pérez, Pablo Podestá

Realización de Vestuario:  Mónica Zielinki

Asistencia de dirección: Martina Perret

Prensa: Daniel Franco

Estudio de grabación: La Viga

Producción: Gracias Producciones, Luciano Cazaux, Alberto Mañaricua, Josep Rodríguez

Actores en Video: Juan Carrasco es el Comisario/ Pablo Cigliutti es el movilero.

Dirección: Luciano Cazaux

 

Duración: 60 minutos

Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos

EL TINGLADO TEATRO

Mario Bravo 948

Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

Reservas: 01165976395

Web: http://www.teatroeltinglado.com.ar

 

Entrada: $ 1.000,00 - Sábado - 22:15 hs - Hasta el 14/05/2022

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