Críticas | Publicado el 30 de noviembre de 2019 a las 00:38 hs.

Los gánsteres también envejecen, The Irishman

Llegó finalmente una de las películas más esperadas del año, después de algunos avatares en su producción, ya tenemos con nosotros el nuevo filme del legendario Martin Scorsese titulado El Irlandés (The Irishman, 2019), que implica su regreso al cine de gánsteres. Estrenado en Argentina el 21 de noviembre en pocas salas del país, y disponible en la plataforma Netflix a partir del 27 de noviembre.

Por Denise Pieniazek

“No puedes hacerla por algo específico o para alguien (…) 
dije hay que hacerla, es un compromiso con la película, 
y si quieres verla vas a pasar mucho tiempo

con esas personas en ese mundo"
Martin Scorsese (The Irishman in conversation, 2019)

 

La nueva película del historiador y director Martin Scorsese se titula El Irlandés (The Irishman, 2019) y está basada en las memorias “I Heard You Paint Houses” (“He oído que pintas casas”) del investigador Charles Brandt, las cuales otorgan homónimamente el subtítulo al filme. Este libro ha llegado a manos de Scorsese a través de su amigo, el actor y protagonista de dicho largometraje Robert De Niro, quien leyó el libro en el 2004. Desde el 2007 al 2017 el proyecto de El Irlandés pasó por varias instancias y dificultades, pero por fin ha llegado a nosotros este relato que implica el regreso del director al cine de gánsteres, que al igual que sus filmes anteriores como Goodfellas (1990) y Casino (1995) está basada en hechos reales. The Irishman narra la historia del irlandés Frank Sheeran (Robert De Niro), quien es un camionero que se incorpora a la mafia italiana, cuyo jefe es Russell Bufalino (Joe Pesci), quien lo incursiona a trabajar también para el líder sindical Jimmy Hoffa (Al Pacino).

Es pertinente recalcar que este es un proyecto hecho por amigos que se conocen muy bien y son talentosos artistas de gran trayectoria, que se han elegido mutuamente en esta oportunidad por el interés común en el libro. Asimismo, cada filmografía en particular se entrelaza con las otras, evidenciando que algunos personajes que los protagonistas de El Irlandés han interpretado en el pasado se vuelven a resignificar aquí. Robert De Niro cuya carrera ascendió en paralelo a la de Scorsese, desde uno de los primeros filmes del director Mean Streets (1973).  La cual también tenía como temática el crimen, y en ella el co-protagonista era interpretado por Harvey Keitel, quien interpreta a la más alta jerarquía de la mafia italiana en El Irlandés. A partir de allí, como es sabido De Niro y Scorsese han trabajado reiteradas veces juntos, como así también junto a Pesci, con quien compartieron Raging Bull (1980), Goodfellas (1990) y Casino (1995), y ambos actores trabajaron juntos en el filme de Sergio Leone Once upon a time in America (1984) y en la película dirigida por el mismísimo De Niro A Bronx Tale (1993). A su vez, si bien es la primera oportunidad que Al Pacino es dirigido por Scorsese, él y De Niro trabajaron juntos en otro mítico filme sobre la mafia italiana El Padrino II (1974, Francis Ford Coppola). En sumatoria, es evidente que tanto De Niro, Pesci y Pacino han interpretado varias veces este tipo de personajes vinculados al crimen organizado, recordemos algunos protagónicos de éste último como Scarface (1983) y Carlito´s Way (1993), ambas películas de Brian De Palma.

Retomando al filme en cuestión, sin dudas El Irlandés posee varios puntos de contacto con películas anteriores de Scorsese como Goodfellas, Casino y The Departed (2006), no solo desde lo formal y temático sino también por las alusiones a las distintas culturas como la italiana, irlandesa y judía que son constituyentes de las inmigraciones norteamericanas.   

Una de las características más importantes del género de gánsteres es que accedemos al relato a través del punto de vista del protagonista, en este caso Frank Sheeran (De Niro) quien cumpliendo nuevamente con otra regla del género es un inmigrante. A través del recurso narrativo de la primera persona y de los vaivenes temporales, como sólo Scorsese sabe alternarlos, accederemos al pasado de Frank que tornan la estructura temporal del relato como un “juego de cajas chinas” el cual es uno de los estilemas del director. La narración se preocupará por hacernos comprender que la mayor parte de la violencia que caracteriza al personaje de Frank proviene de su pasado como soldado en la guerra en Europa. Las secuelas de la guerra en el protagonista era uno de los aspectos principales del personaje también interpretado por De Niro en Taxi Driver (1976, Scorsese), pero refería a otra guerra, la de Vietnam.  En su relato Frank compara el funcionamiento de la mafia con el del ejército, en ambos él debía seguir ordenes de sus superiores y en ambos casos “como buen soldado” las acata. 

Otra característica del género de gánsteres que Scorsese mantiene, y es una característica de varios de sus filmes, es la ambigüedad de los personajes. Los puntos de vista de cada uno de los protagonistas son presentados como válidos, en este filme que habla sobre la lealtad y a su vez sobre la traición. Asimismo, la identificación del espectador con el protagonista es menor debido a que a diferencia de otros largometrajes del director como Goodfellas, Casino y The Wolf of Wall Street (2013) el ascenso del personaje es más lento y menos exitoso o glamoroso, aquí desde el inicio se nos muestra que todo tiene un costo y sacrificio. Además, Frank no representa la cima jerárquica como los otros protagonistas de aquellos filmes previos. Este es otro aspecto importante del filme que lo diferencia de los largometrajes previos de Scorsese anteriormente mencionados, esta vez no es el narrador principal quien es víctima de su hybris (soberbia) sino que es un personaje secundario, Jimmy Hoffa.

A través de la óptica de Frank vemos el trabajo de toda una vida y entenderemos desde el inicio, con el humor negro que caracteriza al realizador, qué implica “pintar casas” desde lo más literal hasta lo más abstracto. Porque esto es lo principal en el cine de Scorsese, su transgresión y reescritura del mencionado género, las cuales residen principalmente en que, a diferencia del cine clásico, nunca naturaliza el enriquecimiento de sus protagonistas. A Scorsese le interesa mostrar cómo alguien se construye en una dirección y esto es fundamental. Justamente porque a diferencia de Coppola con la trilogía de El padrino (The Godfather,1972/1974/1990), Scorsese no hace mitología, no idealiza a sus protagonistas. Además, él ancla sus relatos a un tiempo y espacio determinados, es decir historiza, sobre todo aquí en El Irlandés en donde la historia social y política de Estados Unidos atraviesa todo el relato. En adición, sus filmes al basarse muchas veces en personas reales, también debido a su estética se acercan a cierto “realismo documental”.

Así como en The Wolf of Wall Street, Scorsese reescribía el género situándolo en el sistema financiero para explicar la perversión del funcionamiento del mismo, aquí nuevamente se interesa por describir cómo funciona la mafia tal como lo hizo en Goodfellas, Casino y The Departed. Lo que tienen en común todas estas películas de dicho autor es mostrar cómo ganar dinero de forma rápida y fácil, sin “trabajar”. Otra reescritura del género y una particularidad de El Irlandés reside en incluir esta vez el punto de vista femenino respecto a la mafia. Esto se expresa no solo a través del descontento de las hijas de Frank con respecto a su profesión, sino también al enfatizar la postura de las hijas frente al conformismo o aceptación de la generación de las madres/esposas, marcando un contraste generacional contundente.

Entonces, ¿qué diferencia radicalmente a El Irlandés de otras obras previas de Scorsese? Lo que la diferencia es la madurez, tanto la suya como director, como la de sus protagonistas y a su vez los personajes que éstos representan. Lo que cambia entonces es el punto de vista, porque para el director a medida que uno envejece cambia el modo en que uno ve las cosas. Por eso, no es casual que el relato comience con Frank en un asilo geriátrico narrando los hechos, un hombre viejo rememorando toda su vida, pues como es sabido cuando uno se encuentra cercano a la muerte tiende a reflexionar sobre el pasado. En consecuencia, El Irlandés resulta más reflexiva que sus otras películas y por lo cual, Scorsese se toma tres horas y media para el desarrollo de los acontecimientos, de la psicología de los personajes y sus entornos familiares como así también, y esto es fundamental, el vínculo entre los tres protagonistas: Frank, Russ y Jimmy.

Parece ser entonces que el cine de Scorsese es como “un buen vino, mejora con los años”, porque el espectador se zambullirá tanto en el relato que no tendrá presente el paso exterior del tiempo, como si tendrá presente el paso del tiempo en la vida de los protagonistas. El filme también reflexiona sobre eso, sobre el paso del tiempo, evidenciando que los gánsteres también envejecen y además que conforme a Scorsese envejece, sus personajes también lo hacen. El Irlandés es más sutil y menos violenta, al menos explícitamente, que otros de sus filmes, incluso el personaje de Pesci esta vez “no se ensucia las manos” porque como Russ dice: “cuando le pido a alguien que haga algo por mí, espero que lo haga personalmente”. Por eso seguirá el directorsorprendiendo al espectador en un filme que comparte la temática y poética previa, pero que aún muestra dotes de originalidad de su realizador.

Una de las virtudes de Scorsese reside en que él es siempre consciente de que todo relato es un constructo y que El Irlandés es tan sólo una versión de los acontecimientos, pues nadie sabe realmente que es lo que pasó y deja esto en claro a través del recurso de las sobre impresiones que muchas veces contradicen lo mencionado por Frank. Quizás por esto mismo Citizen Kane (1941, Orson Welles) sea una de las películas favoritas del director, porque evidencia que no existe una única verdad, sino la sumatoria de distintos puntos de vista respecto una misma persona.

Después de sumergirse y permanecer intrigados con la sensación de ser testigos durante 209 minutos del mundo diegético y mediante la excelente ambientación en cada época que propone El Irlandés junto al tipo de enunciación. Es notable el trabajo de rejuvenecimiento digital de los actores principales, del cual no se abusa demostrando que un realizador con trayectoria sabe utilizar los efectos especiales en su justa medida en función de la trama.

En conclusión, El Irlandés es una película tan rica que los dejará pensando, incluso puede que opten por volver a verla. Si esto les sucede se les recomienda también que vean el breve documental disponible en Netflix The Irishman in conversation (2019) en el cual Scorsese, De Niro, Pesci y Pacino rememoran días pasados, al igual que Frank, y conversan sobre la realización del filme en cuestión.  

Mediante El Irlandés, Martin Scorsese nos demuestra una vez más que además de ser un cinéfilo, es un conocedor de la historia de Estados Unidos. Ha plasmado sus distintos conflictos y periodos, en películas como Mean Streets, Taxi Driver, The Goodfellas, The Age of Innocence(1993), Casino, Gangs of New York (2002), The Departed, The Wolf of Wall Street, evidenciando los cambios sociales, urbanos económicos, culturales, étnicos y políticos en todas ellas del país en el que creció.

Ficha Técnica

Origen: Estados Unidos.
Año Realización: 2019.
Director:Martin Scorsese.
Guión:Steven Zaillian, basado en el libro de Charles Brandt.

Elenco:Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci,  Harvey Keitel, Anna Paquin y Jesse Plemons.
Dirección de Arte: Bob Shaw.
Dirección de Fotografía: Rodrigo Prieto.
Montaje: Thelma Schoonmaker.
Música: Robbie Robertson.
Producción:Martin Scorsese, Robert De Niro, Irwin Winkler, Emma Tillinger Koskoff, Jane Rosenthal, Gastón Pavlovich, Randall Emmett, Gerald Chamales y Troy Allen.
Distribución en Argentina: Energía Entusiasta.
Duración: 209 minutos.
Fecha Estreno en Argentina: 21/11/2019.

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