Críticas | Publicado el 24 de septiembre de 2017 a las 14:27 hs.

Ciclo Mendelbaum (100% musical). Un retrato circular.

La obra escrita y dirigida por Sebastián Kirszner obtuvo el Premio Florencio Sánchez por Mejor Obra Musical; recibió el Premio Mayor Teatro del Mundo por Música Original y contó con 9 Menciones distinguidas Teatro del Mundo. en (La paursa) Teatral

Por Denise Pascuzzo

Caminar debajo de las luces de la temprana Avenida Corrientes para llegar al Teatro (La Pausa) Teatral. Al subir una escalera y transitar por  unas baldosas ajedrezadas se llega a la boletería, que tiene cortinita plisada color bordeaux. Los rasgos del teatro y sus detalles están exaltados, destacados,  se puede observar que se ha trabajado en ellos cuidadosamente.  Un busto de un Shakespeare minimalista nos mira cuando esperamos que el boletero nos entregue la entrada. Detrás y en forma vertical descansa un ataúd en el que se recorta una estrella de David. En la puerta de la sala nos recibe una especie de gaucho (luego sabremos que es un gaucho judío) que muy amablemente y con énfasis nos invita a ingresar. La distancia entre espectador y obra se ve afectada allí y el marco que separa realidad y ficción también. La obra y su ficción invaden  la realidad que la rodea.

En el escenario se ven múltiples retratos  que luego veremos que duplican a los actores en distintos momentos de la vida de esa ficción que se nos cuenta. Retratan caras y tiempos del mismo modo que lo hace la obra Ciclo Mendelbaum. El tiempo es un elemento central. Tal vez el ciclo temporal pueda pensarse en términos de una tensión entre devenir lineal y repetición. ¿Qué transcurre y qué se repite? Allí se suceden dos dimensiones de acontecimientos: el desarrollo de la vida familiar Mendelbaum y los acontecimientos históricos de la Argentina. Vida familiar y vida histórica transcurren y se entrecruzan en ese ciclo.

 A uno de los hijos Mendelbaum que se fue a vivir al campo le salió el hijo toro. Una hibridez perturbadora y desbordante, exhibiendo el exceso propio de la animalidad. En el toro se sitúa aquello que se sale del cauce y de la norma. De ese modo sensorialidad y deseo se ponen escena a partir de ese personaje, cuya espontaneidad se cruza con el cálculo, rasgo que prevalece en el resto de la familia. Dinero, herencia y un muerto son algunos de los elementos que conforman la historia narrada con música. Los actores cantan, bailan y tocan los distintos instrumentos en escena, incluyendo a una “Bobe” tocando el bajo.

La música es un elemento central y, del mismo modo que el resto de los componentes que hacen a la puesta, es funcional y se encuentra en diálogo con el resto de la obra. Musicalmente confluyen los géneros de música Klezmer y Rikudim, ritmos propios de la cultura judía, pero se fusionan con ritmos folclóricos criollos e incluso vinculados con los textos y ritmos  de la tradición literaria argentina asociada a la gauchesca. Es decir que en la musicalización  de la obra se pone de manifiesto la confluencia de culturas y elementos que se dan en otros planos. Es una familia judía argentina, con la singularidad que implica esa confluencia.

Como en el resto de los dispositivos teatrales puestos en funcionamiento en el Ciclo Mendelbaum, hay un trabajo muy importante vinculado con el vestuario. Allí puede verse con claridad que el trabajo de los actores es central para la perspectiva de la dirección de la obra. Así es que el vestuario se encuentra muy en relación con las características de los personajes.

Fue una obra invitada a los Premios Hugo Calle Corrientes 2017; obtuvo el Premio Florencio Sánchez por Mejor Obra Musical; recibió el Premio Mayor Teatro del Mundo por Música Original y contó con 9 Menciones distinguidas Teatro del Mundo.

 

 

Ficha Artístíco/ Técnica

Autor: Sebastián Kirszner
INtérpretes: Luichi Almeida, Maqui Figueroa, Augusto Ghirardelli, Mauro González, Ignacio Goya, Daniel Ibarra, Belen Lopez Marco, Sebastian Marino, Julieta Puleo, Mariela Rey, Claudia Rocha
Músicos: Mauro González, Ignacio Goya, Eduardo Lázaro, Mariela Rey
Escenografía: Lola Gullo
Maquillaje: Eliana Guzmán
Diseño de vestuario: Mariela Rey
Diseño de luces: Sebastián Kirszner
Realización de vestuario: Eliana Guzmán, Mariela Rey
Música original: Sebastián Aldea, Eduardo Lázaro
Letras de canciones: Sebastián Aldea, Daniel Ibarra, Sebastián Kirszner
Fotografía: Daniela Potente
Diseño gráfico: Aldana Lukman
Asistencia de vestuario: Eliana Guzmán
Asistencia de dirección: Javier García
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Arreglos musicales: Sebastián Aldea, Ignacio Goya, Eduardo Lázaro
Producción: La Mirilla Producciones
Coreografía: Fabiana Maler
Dirección musical: Sebastián Aldea
Dirección: Sebastián Kirszner

(LA PAUSA) TEATRAL

Av. Corrientes 4521 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Web: 
http://www.lapausateatral.com.ar/
Entrada: $ 200,00 - Viernes - 21:00 hs 

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