Buscar

teatro » nota

| Publicado el 08 de junio de 2013 a las 11:09 hs.

Golpes a mi puerta

La obra escrita por el maestro Juan Carlos Gené, indaga un terror conocido, el del terrorismo de Estado y logra una espléndida pintura del miedo y el horror de los años de plomo latinoamericanos.

por Teresa Gatto

"Sus prisioneras temblaban al oír su voz. Obtuvo varias medallas"
Roberto Bolaño

Una dictadura, dos, tres, treinta o cien. Es igual y diferente. El miedo es el común denominador. Pero el miedo no es el mismo. Avasallados los derechos, el rol social que se desempeña se enlaza al temor de modo insoslayable y lo potencia o tapa. Algunos se escudaron en “algo habrán hecho”, otros lucharon, aquellos cuidaron, estos denunciaron con deseo sin esperanza.

Ana y Úrsula, religiosas de una austeridad que debería ser norma en los servidores de Dios, viven en una casa modesta y hacen de su servicio un modo de vida, sin hábito se sienten iguales a esas almas que deben socorrer. Son los 70’ y, se sabe, hay muchos para consolar. La obra de Juan Carlos Gené toma cualquier lugar latinoamericano, porque en todos ellos, esa época dejó un reguero de sangre y dolor.

Salir a dar la extremaunción a un enfermo, sin los ropajes religiosos es casi una provocación. Sabemos cómo rezaban y comulgaban nuestros genocidas pero qué poco les importaba la vida de todos, sabemos de los Palotinos y de tantos más.

Úrsula irá a asistir a alguien con necesidades y es en ese momento cuando Ana no tendrá alternativa y esconderá a Pablo, que, perseguido, sólo puede hacer lo que su instinto de preservación le impone, esconderse.

El resto de los personajes roza lo siniestro porque el máximo jefe, Cerone, es un asesino a sueldo, porque el sacerdote de quien dependen es tibio. Porque no hay ley y si la hay no es la institucional sino la que en épocas de dictadura, subvierten el orden de “Nos, los representantes del pueblo de la Nación…” Se trata de morir en la Ley del Terrorismo de Estado, esa inefable manera de morir a manos de quien debería cuidarte.

La obra de Gené, dirigida por Eduardo Graham, quien será el sacerdote, pivotea entre tres espacios. De fondo un púlpito, dividiendo el ámbito sagrado del lugar, estarán los barrotes de una cárcel y en el frente del escenario, la austera casa en la que Ana, en una sólida labor de Daniela Catz, amasa el pan de cada día y conversa con Ursula que en la piel de Maia Francia se luce siempre pero alcanza escenas de gran privilegio para el espectador. Ariel Guazzone será Pablo que logra mostrar el rostro del pánico al introducirse en la vivienda y pedir que lo escondan. Los límites de la iniquidad no existen y la casa de dos religiosas es un lugar tan sospechoso como cualquier otro. No habrá piedad para nadie. La dictadura es así.

Ambas actrices se montan la obra en las espaldas y salen más que airosas construyendo el ser de sus personajes que murmuran, hablan o gritan las palabras que Juan Carlos Gené escribió como una sinécdoque, una dictadura en la región, es cualquiera o todas las dictaduras. Varían sólo los paisajes, los métodos de persecución, tortura o muerte persisten. El miedo es indisociable de la condición de ausencia de Estado de Derecho.

El diseño sonoro de Camilo Parodi, logra crear climas e indicios que acompañan muy bien a las acciones, al igual que el diseño de luces de Fernando Díaz. El diseño de escenografía de Carlos Di Pasquo (también en vestuario) se las compone para generar tres espacios de dolor, coacción y suplicio en una misma planta.

Un obra de teatro es también un gesto de amor, en este caso al Maestro Gené que estará siempre entre nosotros, mientras lo recordemos o hagamos acto con su legado.

Ficha Artística/Técnica

Dramaturgia: Juan Carlos Gené
Actúan: Daniela Catz, Leonardo Díaz, Maia Francia, Ariel Guazzone, Agustina Iparraguirre, Silvina Katz, Pablo Oubiña, Camilo Parodi, Mario Petrosini, Silvia Trawier
Músicos: Leonardo Díaz, Agustina Iparraguirre, Pablo Oubiña, Camilo Parodi
Diseño de vestuario y escenografía: Carlos Di Pasquo
Diseño de luces: Fernando Díaz
Realización de escenografia: Justo Noetinger, Darío Tarasewicz
Música original: Camilo Parodi
Asistencia de escenario: Verónica Caminos
Asistencia de dirección: Eugenia Palioff
Prensa: Marisol Cambre
Producción ejecutiva: Lorena Carrizo
Dirección: Eduardo Graham

Funciones: Viernes de Agosto a las 20:30
Entrada: $ 60,- / $ 40,-
Duración: 120'

Andamio 90
Paraná 660
(mapa)
Ciudad de Buenos Aires - Argentina

Tel.: 43735670
http://www.andamio90.org

Publicidad