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música » nota

| Publicado el 29 de mayo de 2011 a las 10:59 hs.

Der Freischütz o un pacto con la buena música

Buenos Aires Lírica presentó la ópera de Carl María von Weber en el Teatro Avenida con una producción de gran nivel artístico.

Por Carlos Folias

Estuvimos en la función del pasado 20 de mayo en lo que fue la primera de las cinco funciones programadas por Buenos Aires Lírica de la ópera romántica Der Freischütz (El cazador furtivo) con música de Carl Maria von Weber y libreto de Friedrich Kind.

Luego de haber apreciado las obras de temporadas anteriores de la BAL y la primera de la temporada 2011 (Carmen, de Bizet), referirse a la calidad de las puestas en general o de las interpretaciones de los artistas en particular resulta casi una obviedad. Es tal el compromiso y el talento de todos los involucrados que el resultado no puede ser otro que un deleite para los sentidos del espectador. La función que hemos presenciado del "cazador furtivo" con dirección musical de Javier Logiola Orbe, puesta en escena de Mercedes Marmorek y dirección del coro de Juan Casasbellas no ha sido una excepción.

Carl Maria von Weber estrenó Der Freischütz  en 1821 con gran éxito, estableciendo las bases de la ópera romántica alemana con elementos que luego se apreciarián en las producciones de Wagner, Marschner y otros. El texto está basado en cuentos y canciones populares alemanas en las que todo es posible con tal de conseguir el amor de una mujer incluso pactar con el demonio u otras similares fuerzas del mal. En el caso que nos ocupa y situados en un bosque de Bohemia, el cazador Max (Enrique Folger) deberá ganar un campeonato de tiro para ser merecedor de Agathe (Carla Filipcic Holm) poder pedirle su mano al padre, Kuno (Walter Schwartz) y así lograr consumar su amor. Llevado por la desesperación que le genera la posibilidad de no lograrlo cae en el engaño de Caspar (Hernán Iturralde) quien lo llevará a pactar con "fuerzas oscuras" simbolizadas por Samiel "el cazador negro" (también representado por Walter Schwartz ) para obtener balas "mágicas" que le aseguren la infalibilidad de sus tiros.

La obra se desarrolla en tres actos que se presentan estéticamente homogéneos desde la puesta en escena con momentos  que se destacan especialmente dentro del desarrollo de la historia. Tal es el caso de lo que ocurre hacia el final del acto II en el que se consumará el pacto demoníaco. La música contribuye a crear un clima tenebroso y de suspenso acompañando las invocaciones de Caspar. En momentos de máxima tensión musical se fundirán las balas y aparecerá Samiel "el cazador negro" quien aceptará el alma de Max. Desde lo técnico se ha creado la atmósfera necesaria con la utilización de proyecciones sobre una pantalla traslúcida y la combinación de efectos lumínicos muy efectivos. La oscuridad de la noche en el bosque con su densidad de nubes y niebla es atravesada sutilmente por la luz de la luna creandose un espacio escénico en donde parecen convivir las fuerzas de la naturaleza y las prácticas diabólicas con su cuota de misterio y magia. Este y otros momentos han sido muy bien resueltos por Mercedes Marmorek toda vez que logra combinar acertadamente todos los elementos de la puesta orientados a ese objetivo y basados en buenos trabajos de diseño de escenografía (María José Besozzi), vestuario (Lucía Marmorek) e iluminación (Alejandro Le Roux). Algunos aspectos estéticos pueden apreciarse en la imágenes adjuntas.

Der Freischütz  contiene secuencias de gran lucimiento en los solos en donde cada uno en su registro y su estilo logran destacarse con sus voces  (a los ya nombrados agregamos el buen desempeño de María Belén Rivarola en el rol de Ännchen) y pasajes donde se alternan las interpretaciones musicales y momentos hablados que nos permiien apreciar sus virtudes actorales.  Se destaca la potencia del coro (especialmente en sólidos contrapuntos de voces femeninas y masculinas) bajo la dirección de Juan Casasbellas y los momentos instrumentales en los que la dirección musical de Javier Logiola Orbe permite que se destaque la orquesta interpretando con maestría la incomparable creación del músico alemán que aporta el clima musical requerido por el drama.

En relación a su música decía Carl María von Weber (1):

"... tenía que conseguir que el oyente se acordase de esos “poderes oscuros” a través de unas melodías y un colorido tonal específico tantas veces como fuera posible (...). Pensé muchísimo cuál sería el color principal, el más adecuado, para expresar el elemento siniestro de la obra. Naturalmente tenía que ser una sonoridad oscura y tenebrosa: el registro bajo de los violines, violas y contrabajos, y especialmente el registro más bajo del clarinete, que se ajustaba a la maravilla de la representación de lo siniestro, y asimismo el sonido lastimero del fagot, las notas más graves de las trompas y el cavernoso registro de los timbales al ser golpeados uno tras otro.”   

Infinidad de seres humanos a lo largo de la historia habrán deseado poder hacer pactos con imaginados seres superiores, demoníacos o no, para superar situaciones adversas o trágicas de las más variadas relacionadas con la belleza, la juventud eterna, el amor, la muerte... las distintas construcciones ficcionales dan cuenta de muchos ellos.

En la función que nos ocupa hemos sido testigos de un pacto real, el de los artistas y técnicos con su compromiso y talento.
 

(1) Mencionado por Claudio Ratier en el comentario del programa de mano - Declaraciones del crítico Lobe citado en: Plantinga, León, La música romántica, Akal, Madrid 1992, pág. 177 

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Der Freischütz (El cazador furtivo)  
Funciones realizadas: viernes 20, martes 24, jueves 26 y sábado 28 de mayo a las 20, y domingo 22 de mayo a las 18, en el Teatro Avenida, Av. de Mayo 1222 Ciudad de Buenos Aires. 

Duración - Acto I: 50 minutos - Intervalo: 25 minutos - Acto II: 45 minutos - Intervalo: 15 minutos - Acto III: 45 minutos
Duración total del espectáculo: 3 horas
 
Más información: http://www.balirica.org.ar/ 

 

La temporada de ópera 2011 de Buenos Aires Lírica (BAL) continuará con:

Il mondo della luna
de Joseph Haydn en julio 15, 17, 19, 21 y 23

Haydn, el inmortal "padre de la sinfonía" y amigo de Mozart, es reconocido como operista solamente en los últimos años.
He aquí su opera buffa más divertida, compuesta sobre un ingenioso libreto de Carlo Goldoni.

Con Jeanette Vecchione, María Savastano, Osvaldo Peroni y Hernán Iturralde.
Dirección musical Rodolfo Fischer
Puesta en escena Pablo Maritano 

TEATRO AVENIDA
Av. de Mayo 1222 Ciudad de Buenos Aires
Tel.: 4381-0662