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cine » nota

Publicado el 26 de octubre de 2018 a las 15:30 hs.

Esto no es un golpe (o los Reyes son los padres)

El documental de Sergio Wolf que se estrenó en el BAFICI presenta los hechos de la Semana Santa de 1987, en los que el país estuvo en vilo e indaga además, sin valoraciones la debilidad de la democracia recién estrenada luego de la última dictadura. Función de prensa e el Senado, octubre 2018.

Por Teresa Gatto

 

“Es indispensable crecer hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío,
porque el sur, el mar y el frío fueron la señales de la franja que abandonamos,
los segmentos del perfil inconcluso que subsiste en la Argentina."
Raúl Alfonsín

Si alguien creyó que la Democracia conquistada con los mártires de la Dictadura de 1976 y los jóvenes enviados a morir a Malvinas, era estable, hoy sabe que se equivocó. Que la democracia es una conquista de cada día y que si en el siglo pasado, los militares de nuestro país, siempre listos para reprimir, debajo de escritorios para rendirse y jamás educados para la civilidad se iban a quedar en paz luego del trabajo de la CONADEP, se equivocó.

Es cierto que en estos lares ya los golpes no se hacen con fúsiles, con ellos sólo se reprime. Los golpes son más blandos: corridas cambiarias, blindaje mediático y censura de todo aquello que no diga una mentira. “Sí, se puede”.

El documental de Wolf con enorme acierto de cronologías, imágenes y testimonios reconstruye esos 4 días en los que un grupo lumpen de carapintadas que se autodenomina heroico pone a la Carta Magna en jaque tratando de defender lo indefendible y usando un chiché en boca del siniestro Aldo Rico cada vez que es entrevistado; Esto no es un golpe.

Desfilan por la pantalla grande los protagonistas de aquel momento,  el Presidente de la Nación, Dr., Raúl. R. Alfonsín, sus hombres más cercanos, y el arco político opositor que desde el minuto cero se pone a disposición del mandatario para defender a la democracia.

Para los que lo vivimos es un viaje a una zona oscura, casi como la de hoy (por otros motivos) y para las nuevas generaciones es de una didáctica sorprendente.

Wolf recoge los testimonios de los involucrados, en los que se exhiben arduas negociaciones y una resistencia enorme del bando castrense a ceder un solo tranco en sus demandas.

Son imágenes de alta calidad visual y están mixturadas de modo que la intervención de quien investiga es un acompañamiento y no una intervención molesta.

Los militares no aceptaban ser juzgados y, entre otros motivos, apoyaban al represor y torturador del campo clandestino La Perla en Córdoba que luego fue dado de baja del ejército por su participación en estos sucesos (el genocida Ricardo Barreiro).

Por dónde se lo mire, “Esto no es un golpe” es una cronología que muestra la debilidad de la democracia de entonces y que nos pone de frente a otras cuestiones: ¿Cómo es posible que las causas no avancen? ¿Cuándo terminan los jueces con la Megacausa ESMA? ¿Qué hay que hacer para Etchecolatz muera cuando le toque en la cárcel y no en un vergel?

Lo cierto es que el documental se tensa sobre sí mismo con gran acierto, porque aunque conozcamos el final de los acontecimientos, hay algo del orden del contexto que no olvida que 6 semanas después de este levantamiento se dictó la Ley de Obediencia Debida y Punto Final.

“La casa está en orden, no hay sangre en la Argentina” es aquella frase que cerca de las noche esbozó desde el balcón de la Rosada. Y ese orden es al menos sospechoso pero digno de la circunstancias.

Afortunadamente, todo lo que ese hombre decente hizo por la democracia, fue en otro contexto mejorado por otro Presidente que logró derogar esa ley absurda y comenzar a juzgar a los criminales de siempre. Él no está pero Astiz no verá la luz.

 

 

Ficha Técnica

Dirección: Sergio Wolf

Guión: Sergio Wolf

Producción: Pablo Chernov, Gabriel Kameniecki, Sergio Wolf

Fotografía: Inés Duacastella

Sonido: Francisco Pedemonte

Montaje: Lautaro Colace