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cine » nota

Críticas | Publicado el 27 de septiembre de 2016 a las 21:23 hs.

Corazón valiente

La directora Lorena Muñoz cautivó la pantalla grande con su nueva obra, "Gilda. No me arrepiento de este amor", una película biográfica sobre la gran estrella de la cumbia tropical.

Por Mariu Serrano

Me atrevo a decir que no existe argentino/a que no reconozca el rostro de esta cantante y por lo menos la letra de alguno de sus grandes éxitos. Gilda es una estrella indiscutida, una compositora que trasciende estratos sociales tanto económicos como etarios. Su inesperada partida acrecentó sin duda su fama, a la vez que alimentó la imagen mítica que muchas personas santifican, por lo cual rodar una película sobre su vida es todo un reto.

Muñoz sale más que airosa, principalmente porque tomó excelentes decisiones en cuanto al elenco: Natalia Oreiro encarna maravillosamente este personaje, que es posiblemente el más importante de su carrera hasta el momento, equilibrando la imitación con sus aportes actorales. La acompañan Javier Drolas en el papel de su productor y posterior pareja, Juan Carlos "Toti" Giménez, Lautaro Delgado como su marido, Raúl Cagnin y un Roly Serrano pelilargo, rubio ceniciento, como el "Tigre" (el "Cholo" Ayala en la vida real), su representante.

El logro de este drama biográfico es su coqueteo con el documental, género del cual proviene su directora, que va en consonancia con una búsqueda argumental: mostrar el derrotero de Myriam Alejandra Bianchi, aquella maestra jardinera de Devoto que un día se jugó por abandonar la rutina y dedicarse a la música. Con esta finalidad muchos de sus allegados y familiaresaportaron sus testimonios para la creación del guión, su hijo Fabrizio Cagnin supervisó el tratamiento que se le daría, algunos de sus músicos aparecen en el escenario con la artista e incluso es el mismo fotógrafo quien la retrata con su corona de flores en la cabeza.

Nutre este trabajo, de por sí atractivo hasta para quienes desconocen o directamente rechazan la música tropical, la atinada ambientación, el vestuario de época y la fotografía a cargo de Daniel Ortega. Otro gran acierto es la banda sonora, dirigida por el músico y productor Guillermo Beresñak, que aporta ligazón a una narrativa poco lineal, y en la cual se destaca el trabajo de Oreiro, que copia con exactitud las pausas, los tonos y los matices de las versiones originales de Gilda.

Si bien los flashbacks que nos llevan a su niñez con su padre (interpretados por Ángela Torres y Daniel Melingo respectivamente) son una línea accesoria que no hace mella en el desarrollo de la trama, la película se abstiene de dar golpes bajos y se centra en la humanidad de la artista. El gran pilar de la historia es la tensión que se genera entre su vida pasada de ama de casa y madre, subrayada por los celos de su marido y los reclamos de su madre, y los numerosos obstáculos que le presenta su nueva vida artística. En este sentido se esboza una crítica hacia el entramado mafioso de los productores y los dueños de boliches, así como se denuncia el nivel de misoginia inherente a la movida tropical en término general: Gilda no era voluptuosa como otras estrellas de la época (Gladys, la bomba tucumana o Lía Crucet), y si bien hacía gala de su sensualidad, sus letras eran románticas, no caía en los lugares comunes de cosificación femenina.

Se trata de una obra cuidadosa, que habla con respeto sin llegar a la zalamería, teñida de un aire melancólico (sin ir más lejos, la escena inicial es una visión de su ataúd escoltado por el llanto desesperado de sus seguidores) que convive con el clima festivo de la cumbia. Un homenaje discreto sobre la épica de este corazón valiente, que en su falta de despliegue manifiesta su calidad.

 

 

Gilda, no me arrepiento de este amor
(Argentina, Uruguay, 2016) 

Ficha artístico-técnica

Dirección: Lorena Muñoz
Elenco: Natalia Oreiro, Lautaro Delgado, Javier Drolas, Susana Pampín, Roly Serrano, Daniel Melingo, Daniel Valenzuela, Vanesa Weinberg y Ángela Torres
Guión: Lorena Muñoz y Tamara Viñes
Fotografía: Daniel Ortega
Sonido: Leandro De Loredo
Dirección musical: Guillermo Beresñak
Edición: Alejandro Brodersohn
Dirección de arte: Daniel Gimelberg
Producción: Lorena Muñoz, Axel Kuschevatzky, Benjamín Ávila y Maximiliano Dubois. 
Distribuidora: Buena Vista.
Duración: 118 minutos. 
Estreno: 15 de septiembre de 2016
Calificación: Apta para mayores de 13 años

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